Cuando buscas una toma peculiar, dramática o artísticamente distorsionada, el FishEye es la mejor opción. Lomography supone colores brillantes e imágenes impredecibles. Su ángulo de 170° lo hace ideal para panorámicas, especialmente paisajes marinos donde se alude a la curvatura terrestre. Además, aumenta el sujeto en el centro, creando retratos distorsionados y extravagantes.
Al usar tu FishEye, la imaginación es clave. Visualiza que la cámara "chupa" todas las imágenes hacia el centro del lente. Mantén los sujetos en el centro para potenciar el efecto. Los lados de la foto se curvarán como enrollados en una bola, permitiendo composiciones únicas.
Algunos lomógrafos juegan con el modo B de noche. Manteniendo el obturador abierto, dejas un rastro de luz. Combínalo con exposición múltiple para superponer dos imágenes: un fantasma en una calle vacía o tu amigo contra luces de neón.
Prueba diferentes ajustes, pero recuerda: con esta cámara, la visión del mundo se hace más grande que la vida.