En macro el flash directo es demasiado duro y está demasiado cerca. Tres trucos caseros solucionan el problema sin comprar nada.
Compra un mini-softbox para tu flash o haz uno con una **bolsa de congelados blanca y translúcida**: dóblala 2-3 veces, sujétala con gomas o cinta de pintor (nunca cinta de embalar, deja residuos) a la base del objetivo, frente al flash. La luz se vuelve suave y bajan las altas luces.
Usa un cable de sincronismo o disparador inalámbrico para separar el flash de la cámara. Sitúalo lateralmente (45°) o encima. A mayor distancia flash-difusor, más suave la luz.
Si el contraste sigue alto, pon una cartulina blanca o reflector plegable en el lado opuesto al flash; devuelve luz a las sombras.
Con estos tres ajustes consigues luz de estudio macro sin gastar en equipos dedicados.