Internet multiplicó los concursos: desde los élite (Valle de la Tierra, BBC Wildlife) hasta retos semanales temáticos y concursos en Facebook. El fondo es el mismo: mostrar y compartir trabajo, recibir feedback de jueces y pares. Enviar tu trabajo al juicio público requiere valor; la satisfacción de un reconocimiento genuino es enorme.
No intentes adivinar qué buscan los jueces investigando su historial o ganadores previos. Ve con tus fortalezas y tus mejores imágenes. Cuanto más intentes ser estratégico, menos resonarás. Si no ganas, al menos no perdiste tu identidad.
HDR exagerado, look "arenoso/cómic", emulaciones de Velvia/Kodachrome con filtros Cokin… Las modas pasan rápido. No sigas la tendencia; crea la tuya.
Mejoras sutiles derivan en filtros extremos paso a paso, y terminas irreconocible de la original. Vuelve a la imagen base periódicamente para no perder la referencia.
Salvo que el concurso prohíba todo retoque, está permitido. La prueba de honestidad: ¿estarías dispuesto a explicar cada paso a los jueces o compañeros? Si la respuesta es no, has corrompido la imagen. Casos famosos de premios retirados por manipulación lo demuestran. Declara abiertamente tus mejoras; los jueces odian sentirse engañados.
Estas son pautas básicas. Busca más consejos online. Para el concurso American Landscape 2015 de Outdoor Photographer, visita outdoorphotographer.com/tal2015.