El modo «Retrato» (icono de cara) elige apertura amplia automáticamente, pero te quita control creativo. Pasar a modos semiautomáticos/manual te da consistencia y estilo propio.
Tú fijas la apertura; la cámara elige velocidad para exposición correcta. Ideal para controlar profundidad de campo.
f/1.8 – f/2.8 típicos. Ojo: en objetivos muy luminosos (f/1.2-f/1.4), la DoF puede ser tan fina que solo un ojo esté nítido. Cierra un punto (f/2, f/2.8) para zona nítida mayor y mejor nitidez (punto dulce del objetivo).
ISO 100-200 ideal. Si la velocidad resultante baja de 1/125 s (sin trípode), sube ISO o abre más. Prioriza nitidez sobre grano cero.
Sujeto vivo = movimiento micro. Mínimo 1/125 s (mejor 1/250 s) a pulso. Con trípode puedes bajar más.
RAW + AWB (auto) funciona bien; pero preajuste «Sombra», «Nublado» o Kelvin manual (5500-6500 K) da tonos de piel consistentes en serie. Evita «Tungsteno» en interiores con flash (azul).
AF-S (One Shot) + punto central o seleccionado en el ojo más cercano. Reencuadra manteniendo medio pulsado. En ráfaga, AF-C (AI Servo) con zona flexible.
Prueba, revisa en pantalla (zoom 100%), ajusta. Así aprendes tu cámara y creas tu estilo.