Es común notar que unas estancias están más frescas que otras. Las causas suelen ser sencillas y corregibles sin grandes obras.
Un dormitorio pequeño con varias rejillas grandes totalmente abiertas recibirá más caudal que el salón si este tiene rejillas más pequeñas o parcialmente cerradas. Ajuste: Cierra parcialmente una o dos rejillas del dormitorio para equilibrar el flujo.
Fugas en los conductos que llevan al salón hacen que pierda frío, mientras el dormitorio recibe el caudal nominal. Una inspección con cámara o prueba de presión (blower door) detecta fugas. Sellado con masilla mástica o cinta metálica (no cinta de tela) mejora el reparto.
Las habitaciones más cercanas al aire acondicionado (o caldera) reciben aire a mayor temperatura/presión que las lejanas, donde las pérdidas por fricción y superficie son mayores.
Un técnico HVAC puede medir caudales en cada rejilla y ajustar compuertas (dampers) en los conductos principales para equilibrar la distribución. También puede instalar registros motorizados controlados por termostatos por zona.
Empieza por lo simple: revisa rejillas, ventanas y orientación. Si persiste, llama a un profesional para auditar conductos y balancear el sistema.