¿Se le olvidó revisar los bolsillos antes de lavar la ropa? Ese chicle que quedó en el bolsillo del vaquero o el crayón que guardó apresuradamente ahora están pegados en el tambor de la secadora. No se preocupe: con unos pasos sencillos podrá dejar el electrodoméstico como nuevo.
Caliente la secadora: Programe el ciclo a temperatura alta y deje que funcione unos minutos con un par de toallas viejas dentro. El calor ablandará los residuos pegajosos.
Prepare una pasta limpiadora: Mientras las toallas se calientan, mezcle una cucharada de detergente con un poco de agua hasta obtener una pasta.
Retire las toallas y, con un trapo, aplique la pasta sobre las manchas de chicle o crayón. Frote con movimientos circulares hasta que la suciedad se desprenda.
Limpie el interior: Pase un paño húmedo por todo el tambor para eliminar cualquier resto de detergente o residuo.
Verifique el resultado: Secar unos trapos limpios y húmedos en un ciclo corto. Si salen limpios, la secadora está lista para usar.
Con este método casero evitará que los residuos manchen la ropa futura y prolongará la vida útil de su electrodoméstico.