Limpiar solo el filtro de pelusas no basta. Con el tiempo, la pelusa se acumula en el conducto de evacuación, creando un grave riesgo de incendio, alargando los ciclos de secado y disparando el consumo eléctrico. Los expertos recomiendan una limpieza a fondo al menos una vez al año.
Herramientas necesarias
- Destornillador
- Aspiradora de sólidos y líquidos
- Sonda de fontanero (cable flexible)
- Cepillo de sonda de 4 pulgadas
Procedimiento
- Desconecta la energía: Desenchufa la secadora o baja el interruptor del cuadro. Verifica que no arranca.
- Accede al conducto trasero: Aleja la secadora unos 60 cm. Afloja la abrazadera del tubo de ventilación con el destornillador y retíralo para exponer la pelusa acumulada.
- Extrae la pelusa accesible: Usa las manos y la aspiradora para retirar la mayor cantidad posible.
- Limpia en profundidad: Introduce la sonda de fontanero con el cepillo de 4 pulgadas para desalojar la pelusa incrustada en tramos rectos y curvas.
- Revisa la rejilla exterior: Desatornilla la tapa exterior. Ten cuidado: puede haber nidos de abejas, roedores o pájaros. Retíralos con cuidado y reubícalos.
- Aspira y cepilla el conducto exterior: Repite la aspiración y el cepillado desde el lado de fuera.
- Reensambla: Vuelve a colocar el tubo, la abrazadera y la secadora en su sitio. Reconecta la electricidad.
- Prueba de funcionamiento: Pon la secadora en marcha en vacío unos minutos. Comprueba que el flujo de aire en la rejilla exterior es fuerte y constante.
- Vuelve a colocar la tapa exterior.
Una ventilación limpia alarga la vida de la secadora, reduce la factura eléctrica y, sobre todo, protege tu hogar.