Antes de desmontar, haz estas comprobaciones con la lavadora llena y en marcha. Si falla alguna, la correa (o polea) es sospechosa.
- Agitado tras llenado: Cierra tapa, inicia ciclo normal. ¿Agita el agitador al entrar agua? Si no, correa rota, floja o polea/transmisión dañada.
- Agita pero no bombea: El agua entra y agita, pero al terminar no vacía. Correa de bomba gastada o rota (muchos modelos tienen correa aparte para bomba).
- Bombea pero no centrifuga: Vacía el agua pero el tambor no gira (o gira muy lento y la ropa sale empapada). Al menos una correa (transmisión o bomba) rota o deslizada.
- Centrifugado lento / ropa muy húmeda: Correa desgastada que patina en poleas.
La mayoría de lavadoras llevan una o dos correas. Si los síntomas coinciden, desmonta y mide: grietas, brillo por deslizamiento, elongación > 1 cm sobre longitud original = sustitución obligada.