Las secadoras de ropa funcionan generalmente con gas natural o electricidad. Si tienes una secadora eléctrica, no tienes que preocuparte por el monóxido de carbono. Sin embargo, si tu secadora utiliza gas, instalar un detector de monóxido de carbono cerca del aparato es una medida de seguridad fundamental. Este dispositivo alertará a tu familia de inmediato si se produce una fuga peligrosa.
Herramientas y materiales necesarios
- Buscador de montantes (para paredes de yeso)
- Marcador
- Clavo y martillo
- Brocas de carburo para taladro de percusión (para muros de hormigón)
- Tornillos para hormigón
- Batería de 9 voltios
Pasos de instalación
- Localiza el montante: Usa el buscador de montantes para encontrar el más cercano a la secadora. Si vas a instalar en un sótano con paredes de hormigón, omite este paso.
- Marca los agujeros: Separa el detector de su placa base y coloca esta contra la pared, encima de la secadora. Marca la posición de los orificios de montaje con el marcador.
- Perfora e inserta los anclajes:
- En paredes de yeso: Clava un clavo en cada marca, dejando 1/4 de pulgada sobresaliendo.
- En hormigón: Perfora un agujero de 2 pulgadas de profundidad con la broca de carburo, limpia el polvo con una aspiradora y atornilla un tornillo para hormigón, dejando también 1/4 de pulgada fuera. Repite si hay dos orificios.
- Fija la placa base: Cuélgala sobre los clavos o tornillos. Si tiene dos orificios, gírala ligeramente para que encaje en las ranuras y quede segura.
- Instala la batería y el detector: Coloca la pila de 9 voltios en el detector y encaja este en la placa base.
Prueba el detector siguiendo las instrucciones del fabricante para asegurar su correcto funcionamiento. Un detector bien ubicado puede salvar vidas.