También llamadas secadoras de condensación, eliminan la humedad de la ropa mediante un intercambiador de calor que recircula aire caliente. El vapor se condensa y se evacua por un tubo o se recoge en un depósito que hay que vaciar periódicamente.
No llene el tambor al 100 %; dejar espacio acorta el ciclo y mejora el secado.
Miden la humedad real en el tambor y detienen el ciclo cuando la ropa está seca. Evitan sobre-secado (daño a fibras) y ahorran energía.
Además de los básicos (algodón, sintéticos, delicados), valore:
Elija el modelo cuyos ciclos coincidan con los tejidos que más lava.