Tanto las lavadoras de carga superior como las de carga frontal pueden sufrir vibraciones excesivas. Las causas suelen ser comunes, aunque a veces indican un fallo mecánico interno.
Si la máquina no está perfectamente nivelada, la inercia de las piezas giratorias genera vibraciones y, en casos graves, la lavadora puede "caminar" por la estancia. Coloca un nivel sobre la superficie y ajusta las patas hasta que la burbuja quede centrada. Si la vibración empeora durante el centrifugado, esta es la causa más probable.
Las lavadoras antiguas con motor de correa y polea vibran más que las de accionamiento directo. Requieren reemplazar piezas móviles cada pocos años. Un técnico puede revisar su estado y sustituirlas. Consulta el manual para saber qué tipo de motor tiene tu modelo.
Suelos débiles o dañados (comunes en viviendas antiguas) no ofrecen una base estable, especialmente para frontales de alta velocidad. Retira la lavadora y pisa el suelo: si cede, coloca una tabla de madera maciza debajo. Si el daño es por humedad, repara el suelo para evitar problemas mayores.