Las lavadoras Whirlpool (carga superior y frontal) comparten un funcionamiento básico similar. Antes de llamar al servicio técnico, revisa estas cinco situaciones frecuentes; muchas se resuelven en minutos.
1. La lavadora no arranca
- Cierra la tapa firmemente.
- Verifica que hay un ciclo seleccionado y el botón de inicio está pulsado/extraído.
- Comprueba el enchufe, fusibles e interruptores. Si un interruptor ha saltado, réarmalo del todo y vuelve a probar.
2. Ruidos fuertes o vibraciones excesivas
- Reduce la carga: el tambor puede estar desequilibrado.
- Nivela la máquina ajustando las patas con una llave hasta que no balancee.
3. Fugas de agua
- Aprieta las conexiones de las mangueras de entrada y desagüe.
- Revisa si el desagüe está obstruido y límpialo.
4. No entra agua / llena lento
- Asegúrate de que ambas llaves (fría y caliente) están abiertas del todo.
- Revisa que las mangueras no tienen dobleces; endereza si es necesario.
- La rejilla de entrada puede estar tapada: desconecta la manguera y límpiala.
5. No desagüe ni centrifuga
- Reparte la ropa dentro del tambor; algo puede estar enganchado.
- Revisa la manguera de desagüe: busca obstrucciones o aplastamientos.
- Exceso de espuma por demasiado detergente: selecciona «Aclarado y centrifugado» para evacuar agua y espuma.
Si tras estas comprobaciones el fallo persiste, anota el código de error (si lo muestra) y contacta con asistencia técnica Whirlpool.