Las lavadoras de carga frontal concentran controles y puerta en el frontal, permitiendo apilar secadora encima y ahorrar espacio. El ciclo de centrifugado extrae el agua de la ropa; si falla, las prendas quedan demasiado húmedas y la secadora trabaja el doble. Aquí te explicamos cómo diagnosticar y resolver los fallos más comunes sin llamar al técnico.
Falta de corriente: Verifica suministro, interruptor diferencial y fusibles. Reinicia si es necesario.
Puerta abierta: La máquina no gira si la puerta no está bien cerrada. Retira objetos que impidan el cierre.
Interruptor de puerta defectuoso: Si persiste, abre la carcasa y revisa el interruptor (pequeña caja negra con cables). Cambia si hay cables rotos o corrosión.
Motor parado: Puede estar sobrecalentado (olor a quemado). Deja reposar 30 min y reinicia. Si no arranca, el interruptor de puerta está quemado.
Motor gira pero no bombea: Revisa la polea de la bomba. Intenta girarla a mano; si no gira, sustitúyela.
Revisa interruptor de puerta, acoplador, embrague, correa y motor. Sustituye piezas muy desgastadas o rotas.
Si el motor es reversible y solo gira en un sentido, cámbialo entero.
Si persiste, examina la unidad de cesta o el rodamiento de giro (según modelo). Golpeteos fuertes indican fallo. Contacta con técnico.
Carga desequilibrada: La lavadora omite el centrifugado si mezclas prendas grandes y pequeñas. Evita sobrecargar.
Velocidad máxima no alcanzada: Revisa embrague, polea del motor y correa. Cambia si están rotos, sueltos o muy desgastados.
Agua vuelve al tambor: Manguera de desagüe mal colocada. No más de 10 cm dentro del tambor. Corta el exceso. Limpia si hay obstrucción.