El chirrido avisa de desgaste mecánico. No lubrique; el calor degrada el lubricante. Estas son las causas típicas:
Rodillos de soporte, polea tensora (locas), objetos caídos en el tambor. Inspección visual y auditiva.
Plástico, aspira aire sobre la resistencia. Se desgasta o se llena de pelusa. Limpie; si chirría tras limpieza, cámbiela.
Eje central trasero. Al desgastarse, chirría/chilla. No reparable; requiere sustitución profesional.
Un técnico debe confirmar la pieza exacta y cambiarla. Ignorarlo rompe más componentes.