Jabón de manos o detergente barato generan demasiada espuma ("foaming"). Cambie a detergente específico para lavavajillas.
Bisagras oxidadas/sueltas o pestillo fallando (tras golpe). Requiere técnico para reparar/cambiar piezas.
Chorro directo a la junta de la puerta. Causas: plato caído sobre el brazo, vajilla grande obstruyendo, boquillas tapadas (suciedad → más presión en las libres). Limpie con vinagre en vacío; si el brazo está roto, cámbielo.
El plástico blando del borde de la puerta se endurece, agrieta o rompe con el tiempo. Si no sella, el agua jabonosa escapa en fase de lavado. Sustituya la junta.