Si el interior de tu lavavajillas luce amarillento, con manchas blanquecinas o aspecto sucio, lo más probable es que sean depósitos minerales de agua dura. La solución está en tu supermercado y cuesta centavos: Tang, el polvo de bebida de naranja. Su alto contenido en vitamina C (ácido ascórbico) disuelve la cal y devuelve el brillo original al acero inoxidable y plásticos interiores.
El ácido ascórbico quelata los iones calcio y magnesio de la cal, disolviendo los depósitos sin dañar juntas, bombas ni electrónica. Es el mismo principio que los limpiadores comerciales "descalcificadores", pero a una fracción del coste.
Mantenimiento: Repite cada 1-2 meses según dureza del agua. Para olores, añade 1 taza de vinagre en la bandeja superior y ½ taza de bicarbonato en el fondo en un ciclo corto mensual.