Los lavavajillas emiten zumbidos, ronroneos y clics normales (válvulas, motor, solenoides). Los golpes secos y repetitivos suelen indicar un problema que conviene identificar.
Si platos, ollas o tapas tocan el brazo rociador al girar, producen un golpeteo rítmico. Solución: distribuya la carga dejando espacio para que el brazo gire libremente; nada debe tocar las paredes ni sobresalir de los cestillos. Esto también mejora el lavado.
Una máquina mal nivelada vibra excesivamente y hace que la vajilla choque. Retire el zócalo frontal, coloque un nivel en la guía del cestillo (vertical y horizontal) y ajuste las patas niveladoras con llave inglesa. Desconecte la corriente antes de manipular.
Un sonido metálico agudo (como golpes en lata) al cerrar la válvula de entrada indica golpe de ariete: la onda de choque por parada brusca del agua. Requiere instalar un amortiguador de golpe de ariete en la tubería; contacte con un fontanero.
Si el golpe ocurre solo al llenarse, la válvula de entrada puede estar fallando y necesitar reemplazo. Un único "clack" a mitad de ciclo suele ser la apertura del dosificador de detergente: es normal.