¿Tu smartphone de gama alta no va tan fluido como esperabas? Los gama media y baja sufren aún más. Aquí 11 formas de acelerar Android o al menos hacerlo sentir más ágil.
Actualizaciones de sistema (Ajustes > Acerca del dispositivo > Actualización de software) y de apps (Play Store > Mis apps) traen correcciones y mejoras de rendimiento.
Evita fondos animados; usa imagen estática. Elimina iconos y widgets innecesarios. Menos elementos = mejor rendimiento.
Ajustes > Apps > Todas. Desinstala lo prescindible; si no se puede, desactívalo. Revisa también la pestaña En ejecución para ver qué consume recursos en segundo plano.
Activa Opciones de desarrollador (7 toques en Número de compilación). En ellas, pon Escala de animación de ventana, Escala de animación de transición y Escala de duración del animador a 0.5x o Apagado.
Por app: Ajustes > Apps > Todas > App > Borrar caché. Todo a la vez: Ajustes > Almacenamiento > Datos en caché > Aceptar. Apps como CCleaner automatizan esto.
Ajustes > Cuentas > Sincronización automática. Apágala del todo o reduce frecuencia en cada app (Facebook, Gmail, etc.). Menos sincronización = más batería y fluidez.
Arranca en Recovery (combinación de teclas según modelo), elige Wipe cache partition. Elimina archivos temporales del sistema sin borrar datos personales.
Launchers como Nova, Apex o GO Launcher EX suelen ser más ligeros y personalizables que los de fabricante.
Medida drástica pero efectiva: Ajustes > Copia de seguridad y restablecimiento > Restablecer datos de fábrica. Haz copia de seguridad antes.
Algunos fabricantes limitan la CPU. Con root y apps como SetCPU o Android Overclock puedes subir frecuencias. Precaución: calor y vida útil.
ROMs como LineageOS eliminan bloatware, actualizan Android y ofrecen tweaks de rendimiento. Investiga la adecuada para tu modelo.
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