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Cómo salvar un móvil mojado: guía paso a paso

El corazón se te para al ver tu smartphone caer al agua —piscina, inodoro, fregadero—. Es un dispositivo que cuesta cientos de euros y, salvo que tengas un modelo con certificación IP68, las probabilidades de que quede inservible son altas. Pero no todo está perdido: actuar rápido y con método puede marcar la diferencia entre un susto y una factura de reparación.

1. Sácalo ya y apágalo

Cuanto menos tiempo esté sumergido, mejor. Sácalo inmediatamente (sí, aunque sea del váter). Si sigue encendido, apágalo ya; si tiene batería extraíble, quítala. Déjalo sobre una superficie plana con papel absorbente.

2. Lo que NO debes hacer

  • No lo enciendas para "ver si funciona": la electricidad + agua = cortocircuito.
  • No lo cargues ni conectes accesorios.
  • No pulses botones: empujas líquido hacia dentro.
  • No lo sacudas ni soples (ni secador de pelo): repartes la humedad y el calor daña componentes.
  • No lo muevas bruscamente.

3. Desmonta lo extraíble

Quita funda, tarjeta SIM, microSD y batería (si se puede). Si tienes conocimientos avanzados y no te importa perder la garantía, puedes abrir el chasis para secar cada pieza, pero no es obligatorio.

4. Seca el exterior con suavidad

Usa papel absorbente o un paño sin pelusa para retirar gotas visibles. Toca lo justo; no frotes.

5. Aspira la humedad interna (opcional)

Una aspiradora de mano a baja potencia puede extraer agua de ranuras y conectores sin meter aire a presión. Mantén el móvil quieto.

6. Secado prolongado: arroz, gel de sílice o kit especializado

Déjalo 2‑3 días sin tocar en un entorno seco:

  • Arroz crudo en bolsa ziploc: barato y accesible, absorbe humedad ambiental.
  • Sobres de gel de sílice (los que vienen en cajas de zapatos o electrónica): mucho más efectivos. Puedes comprarlos online.
  • Kit de rescate (ej. Kensington EVAP): incluye gel de sílice optimizado; el fabricante dice que es 700 % más eficaz que el arroz.

7. La prueba de verdad

Pasados los días, monta todo, conecta el cargador e intenta encenderlo. Si arranca, vigila comportamientos extraños durante unos días: micrófono, altavoz, cámara, carga, etc. Si no enciende, llévalo a un servicio técnico o reclama el seguro.

Conclusión

Hemos hecho todo lo humanamente posible. A veces el daño es irreversible, pero muchas veces el móvil revive. ¿Te ha pasado? ¿Qué truco usaste? Compártelo en comentarios.