Acabo de leer un artículo revelador en Lifehacker titulado "Android Task Killers Explained: What They Do and Why You Shouldn't Use Them". Yo mismo usaba "Advanced Task Killer", pero tras leerlo me cuestiono si realmente ayuda. Existe un concepto erróneo muy extendido: pensamos que la memoria RAM de Android funciona como en Windows, donde "memoria libre = buen rendimiento". En Android, tener la RAM casi llena es algo bueno.
Android mantiene en RAM las aplicaciones que has usado recientemente para que, al volver a abrirlas, arranquen instantáneamente y restauren su estado anterior. El sistema libera memoria automáticamente cuando la necesita para nuevas tareas. Lo que realmente frena el teléfono no es la RAM ocupada, sino la CPU: solo las apps activas consumen ciclos de procesador.
Al matar procesos manualmente o configurar un "task killer" agresivo, estás gastando ciclos de CPU en cerrar aplicaciones que no estaban consumiendo recursos. Además, al volver a abrir esas apps, el sistema debe recargarlas desde cero, lo que consume más batería y tiempo.
En resumen: no necesitas un "task killer". Android gestiona la memoria de forma eficiente por sí solo. Deja que el sistema haga su trabajo.
Fuente: Lifehacker