Aunque el Galaxy S5 es un terminal robusto, su pantalla puede sufrir diversos fallos. Aquí te explicamos los más frecuentes y cómo abordarlos.
Si el táctil o el LCD presentan grietas, la única opción es la reparación. Contacta con tu operador o servicio técnico Samsung; recuerda que el daño físico no cubre la garantía. Si el terminal es nuevo, pregunta por opciones de sustitución a precio reducido.
Aparecen líneas o manchas de color sin rotura visible. Indica daño interno en el panel. Al no ser daño físico externo, puede estar cubierto por garantía. Contacta con el servicio técnico o tu operador para solicitar reparación o sustitución (a veces con un pequeño copago).
Causas comunes: manos mojadas, protector de pantalla/carcasa mal puestos, apps de terceros conflictivas, daño por líquido o fallo de hardware.
Si tras todo esto la pantalla sigue sin responder, es un fallo de hardware (digitalizador o placa base) y requiere reparación profesional.