Durante unas vacaciones, un fotógrafo aficionado retrató a varias mujeres sentadas mientras él permanecía de pie. Aunque en persona no se les notaba papada, las fotos revelaron un antiestético "doble mentón". ¿Cuál fue el problema y cómo solucionarlo?
La causa más frecuente no es la iluminación, sino la postura del modelo. Cuando el fotógrafo está de pie y el sujeto sentado, el ángulo de visión obliga a la persona a levantar ligeramente la cabeza, tensionando la zona submentoniana y creando pliegues que la cámara captura con crudeza.
Si el problema persiste, muestra las imágenes a un colega experimentado; a veces un segundo par de ojos detecta matices que se nos escapan.
Daniel – dcolegrovephotography.com