Antes de invertir en equipo, define tu estudio: ¿dónde estará (habitación, garaje, sótano)? ¿Qué tipo de retratos (individuales, parejas, grupos, niños, corporativos)? Estas decisiones determinan el espacio, la potencia de flash y los modificadores necesarios.
Canon Rebel XS + 18-55 mm + 50 mm + flash externo es una base excelente. El 50 mm f/1.8 es ideal para retratos en APS-C (equivalente a 80 mm). El 18-55 mm sirve para grupos y ambiente. El flash externo, usado fuera de cámara con disparador esclavo, puede ser tu tercera luz.
Para retratos clásicos de cabeza (headshots), necesitas 85-100 mm en full-frame; en APS-C, 50-60 mm funciona, pero un 85 mm f/1.8 te da distancia de trabajo cómoda, compresión favorecedora y gran apertura. El 50 mm que ya tienes sirve para perspectivas ambientales y espacios reducidos.
Antes de gastar en flashes de estudio, explora tu flash externo al máximo:
Entender qué hace la luz (dureza, dirección, ratio, color) es más valioso que el equipo caro.
El retrato es 50% luz, 50% psicología. Estudia anatomía facial, expresiones, comunicación no verbal. Libros recomendados: "The Art of Portrait Photography" (Michael Grecco), "Posing Guide for Portrait Photographers" (Jeff Smith). Practica contigo mismo, amigos, familia.
A diferencia del filme, ves al instante si la luz funciona. Usa el histograma, el zebra, la lupa. Ajusta y repite. Esa iteración rápida acelera el aprendizaje exponencialmente.