Ves fotos de paisajes con un 50 mm f/1.8 disparadas a f/5.6 o f/8 y te preguntas: ¿para qué compraron un objetivo luminoso si no lo usan abierto? La respuesta no está en la luz, sino en la profundidad de campo y la calidad óptica.
A f/1.8, con un 50 mm en full-frame enfocando a infinito, la zona nítida empieza en ~45 m. Todo lo que esté a menos de 45 metros (rocas, flores, hierba en primer plano) saldrá borroso. En paisaje solemos querer nitidez desde el primer plano hasta el infinito.
Truco pro: Usa la distancia hiperfocal. Enfoca a la distancia que ponga nítido desde la mitad de esa distancia hasta infinito. Apps como PhotoPills o DOFMaster la calculan al instante.
La mayoría de objetivos rinden máxima nitidez, mínimo viñeteo y menos aberraciones cromáticas entre f/5.6 y f/11. A f/1.8 estás en el límite del diseño óptico: bordes blandos, viñeteo fuerte, posible flare. Cerrar 2-3 pasos "limpia" la imagen.
Esas fotos o bien no son paisajes de estrellas (sino ciudad con luz artificial), o usan ISO altísimo, o son composiciones donde el primer plano no importa (siluetas lejanas). Para vía láctea real se usa f/1.4-f/2.8, ISO 3200-6400, 15-25 s.
Entender la profundidad de campo te dará más control creativo que cualquier objetivo nuevo.