Al comparar impresiones de 8x10 pulgadas, la diferencia entre una imagen capturada con una Olympus C4000 (4 megapíxeles) y una toma en película 35mm con estrobos es prácticamente imperceptible para la mayoría de los observadores, especialmente en color. La película en blanco y negro conserva ciertas ventajas por su latitud y grano característico, pero en color los laboratorios modernos igualan resultados si se imprimen en el mismo equipo.
Solo a partir de 11x14 pulgadas la película podría mostrar una ligera superioridad en detalle y ausencia de ruido, y aún así se requeriría un ojo entrenado para notar pixelación o grano. Un buen laboratorio que use máquinas Frontier o Noritsu produce impresiones RA-4 a partir de archivos digitales con la misma calidad que de negativos.
La mayoría de cámaras compactas digitales, incluida la Olympus C4000, disponen de salida de vídeo analógica (AV). Con un cable barato puedes conectar la cámara a cualquier televisor con entrada AV (la misma que usa un reproductor DVD) y mostrar las fotos a tamaño grande al instante. No permite edición, pero sí revisión rápida en sesiones de retrato.
Si tu laboratorio es bueno, la C4000 te dará impresiones vendibles. Para visualización en exteriores, usa la salida de vídeo a un monitor portátil o TV pequeño; es más económico y ligero que un portátil.