Kevin está considerando adquirir su primera réflex digital (una Canon 20D) en una tienda online de «la Gran Manzana» porque ahorraría unos 600 dólares frente al comercio local, pero teme una estafa. La respuesta es clara: si una oferta parece demasiado buena para ser verdad, probablemente lo sea. Una diferencia de 600 $ es excesiva y sugiere que el vendedor no es autorizado o que el producto es de importación gris, reacondicionado sin garantía o incluso falso.
El consejo final: prioriza la tranquilidad y el respaldo frente a un ahorro que puede convertirse en una pesadilla.