Al apuntar al techo/cielo, la escena es tan brillante que el diafragma cerrado (f/16, f/22) deja pasar luz bastante para que el sensor AF detecte contraste. En escenas normales, el diafragma cerrado deja poca luz y el AF "caza".
Gira el anillo de diafragma del objetivo a f/22 (rojo) alineado con punto blanco. La cámara abrirá el diafragma lo necesario y el AF volverá a funcionar.