Si tu Nikon AF 35-135 mm ha sufrido un golpe y ni el zoom ni el enfoque responden, el daño es probablemente interno (engranajes rotos, helicoide doblado o motor AF averiado).
No intentes desmontarlo. Los grupos ópticos y el motor de onda ultrasónica requieren herramientas y calibración de fábrica. Llévalo a un servicio técnico autorizado Nikon; ellos dictaminarán si compensa reparar (suele superar el valor del objetivo usado).