Si tu Nikon N75 (también conocida como F75) no enciende aunque hayas puesto pilas nuevas, lo más probable es que haya un problema en los contactos de la batería o un fallo interno más grave. Este modelo, diseñado para una vida útil de unos cinco años, no fue concebido para reparaciones fáciles y las piezas de repuesto son escasas.
Si tras la limpieza la cámara sigue sin responder, el fallo puede estar en la placa base, el motor de avance o el obturador. Una reparación profesional suele costar más que el valor de la cámara (que a menudo se regala en grupos como Freecycle). En ese caso, puedes aprovechar para desmontarla con cuidado y aprender cómo funciona; no tienes nada que perder.
Consejo: Antes de desecharla, revisa si el espejo está bloqueado o si hay cables sueltos visibles. A veces una reparación casera simple devuelve la vida al equipo.