El usuario tiene una cámara Canon; las imágenes se ven bien en la cámara y en el ordenador, pero al imprimirlas salen muy granuladas y sin brillo.
El problema suele ser el valor de resolución DPI (puntos por pulgada). Aunque la imagen sea grande y se vea bien en pantalla, si el DPI (visible en Propiedades de la imagen) es inferior a 300, la impresión no tendrá calidad. Asegurarse de que la imagen tenga al menos 300 DPI para impresión.