Sí, la presencia de aire (gases no condensables) en el circuito de refrigeración degrada drásticamente la capacidad de enfriamiento. Aunque el técnico midió presiones normales, si hubiera aire, las lecturas de presión alta serían anormalmente elevadas y la temperatura de descarga aumentaría.
Tras reemplazar la válvula de expansión (TXV), el sistema debe ser evacuado a vacío profundo (500 micras o menos) para eliminar aire y humedad. Si no se hizo, quedarían gases no condensables. La única forma segura de confirmar es recuperar el refrigerante, evacuar y recargar con la carga exacta de fábrica.
Si el equipo enfría correctamente y las presiones son normales, es muy probable que no haya aire en el sistema. No obstante, ante cualquier duda, una evacuación y recarga profesional garantiza el máximo rendimiento y vida útil del compresor.