Un interruptor que se dispara repetidamente, un compresor extremadamente caliente al tacto y las dos líneas de refrigerante a temperatura ambiente (una debería estar fría) son indicadores claros de un problema grave en el compresor. Si además el kit de arranque duro (hard start kit) muestra signos de sobrecalentamiento o incendió, la evidencia apunta fuertemente a un fallo interno del compresor.
Para verificar si el compresor está "muerto" eléctricamente, desconecte la alimentación y retire los cables de los tres terminales del compresor (Común, Arranque, Marcha). Configure un multímetro en la escala de ohmios (resistencia) y mida la resistencia entre cada par de terminales:
Si el medidor muestra resistencia infinita (circuito abierto) en cualquiera de las tres combinaciones, el devanado interno está roto y el compresor debe ser reemplazado. Una lectura de resistencia muy baja (cercana a cero) indicaría un cortocircuito a tierra, lo que también requiere reemplazo.
Antes de condenar el compresor, verifique que el condensador de arranque y el contactor funcionen correctamente, ya que un fallo en estos componentes puede imitar síntomas de compresor dañado. Sin embargo, la combinación de interruptor disparado, compresor caliente, líneas a temperatura ambiente y kit de arranque quemado hace que el diagnóstico de compresor fallido sea muy probable.