Un propietario de una vivienda unifamiliar de aproximadamente 1.600 pies cuadrados en la planta principal, equipada con calefacción radiante de zócalo y sin conductos previos, recibió un presupuesto de 6.850 dólares para instalar aire acondicionado central. El instalador propone ubicar la unidad de tratamiento de aire (air handler) en el ático, centrada sobre la cocina, incluyendo una bandeja de drenaje con interruptor de flotador para prevenir desbordamientos. Dado que el sótano está terminado, el técnico descarta instalar el equipo allí, y también rechaza el garaje por la longitud excesiva de los conductos hacia los dormitorios.
La instalación en el ático es una solución común y lógica cuando no hay espacio en el sótano o el garaje. Sin embargo, conlleva consideraciones importantes:
Si el ático presenta dificultades insalvables (acceso limitado, estructura inadecuada, humedad), podría considerarse un sistema mini-split sin conductos para las zonas principales, aunque implicaría mayor coste inicial. Otra opción es crear un pequeño closet técnico en la planta principal, pero requeriría obra.
La propuesta del instalador es técnicamente válida. Exija que se cumplan las mejores prácticas: conductos dimensionados según Manual D, aislamiento R-8 mínimo, bandeja secundaria, interruptor de flotador, acceso seguro y sellado de penetraciones en el techo. Solicite referencias de instalaciones similares y verifique la licencia y seguro del contratista.