Un usuario reporta que, tras unas vacaciones, los trabajadores de la construcción desconectaron accidentalmente el interruptor del refrigerador. Todo el contenido se echó a perder. Aunque limpiaron a fondo y colocaron bandejas de bicarbonato en ambos compartimentos, el olor persiste. Se pregunta si hay solución o deben comprar una nevera nueva.
La técnica Ann recomienda revisar y limpiar la línea de drenaje y la bandeja de condensación debajo de la unidad, ya que allí se acumulan residuos que retienen olores. También sugiere inspeccionar las juntas de las puertas, especialmente en la parte inferior, donde puede haber goteos de material en descomposición.
Eric pregunta si ya se limpió la línea de drenaje, la bandeja de condensación y se revisaron las juntas. Insiste en que, para recibir ayuda continua, el usuario debe seguir las instrucciones y responder con los resultados.
Con una limpieza exhaustiva de estas áreas ocultas, la mayoría de los olores persistentes se eliminan sin necesidad de reemplazar el electrodoméstico.