Un propietario contacta preocupado porque su aire acondicionado no enfría y emite un sonido de gorgoteo. El técnico, en apenas un minuto, sentencia: "nuevo motor requerido, destruido por sobrecarga eléctrica". Además, Rheem confirma que el motor está en garantía, pero solo cubriría la pieza; la mano de obra correría por cuenta del cliente. ¿Es esto normal?
El experto Craig ([email protected]) levanta banderas rojas inmediatas:
Si el motor está realmente en garantía y es de fácil acceso, la mano de obra no debería superar $200 (varía según zona). La recomendación es clara: buscar una segunda opinión de un técnico que realice pruebas completas (lectura de amperios, test de capacitor, inspección de cableado y contactor) antes de autorizar cualquier reparación.
Consejo extra: Exija siempre el informe escrito con lecturas eléctricas y fotos del motor. Un profesional no diagnostica "a ojo" en un minuto.