Una usuaria describe que su aire acondicionado tipo ventana (combinado calefacción/refrigeración) emitió un fuerte ruido, liberó una nube blanca con olor desagradable y dejó de funcionar. Su hermano teme que el compresor haya reventado y mezclado refrigerante con aceite caliente generando fosgeno, un gas tóxico.
El incidente corresponde a una fuga repentina de refrigerante (probablemente R-22) al espacio habitable. El refrigerante en sí no es tóxico, pero el aceite del compresor puede dejar una película aceitosa en superficies que debe limpiarse. El olor fuerte es característico de la descarga de refrigerante y aceite.
El fosgeno solo se forma si el refrigerante se quema a temperaturas muy altas (ej. incendio), no por una fuga simple. No hay riesgo de envenenamiento por fosgeno en este escenario.