El usuario compró una estufa de pellets usada y quiere instalarla él mismo, pero su compañía de seguros exige un instalador licenciado (300‑500 $). Una aseguradora alternativa acepta que un contratista inspeccione y certifique la instalación tras ser realizada por el propietario.
La mayoría de municipios permiten al propietario obtener un homeowner’s permit (unos 30 $) y realizar el trabajo, que luego es inspeccionado, certificado y firmado por el departamento de construcción. Las aseguradoras aceptan esa certificación. Se aconseja contactar al departamento de construcción local para tramitar el permiso correspondiente.