Un refrigerador de unos años quedó sumergido 2 pies en agua salada. Al enchufarlo, la luz enciende pero no se oye el compresor. El usuario pagó $750 y pregunta si vale la pena reparar o comprar uno nuevo.
Para dar una respuesta precisa se necesita el número completo de modelo, serie y lote (etiqueta metálica tamaño tarjeta de visita). El experto proporciona enlace para localizar la placa de identificación: https://www.affordableappliance.com/Tips/modelnumbers.htm
Dado el daño por agua salada, reemplazar la unidad es lo más seguro y económico. Consultar con seguro de hogar. Si se intenta reparar, requiere desmontaje completo, limpieza ultrasonica, reemplazo de todos los componentes eléctricos y sellos, y recarga de refrigerante; costo probable >$500 sin garantía de durabilidad.