El acabado interior de los hornos microondas es una pintura epoxi estándar resistente al calor y a la humedad, no un recubrimiento especial. Cuando la base donde gira el plato presenta óxido, la pintura original se ha degradado por la humedad y los derrames de alimentos.
Ninguna pintura casera iguala la durabilidad del recubrimiento de fábrica porque el interior sufre ciclos constantes de humedad, vapor y salpicaduras ácidas. La reparación suele durar meses, no años. Si el óxido ha perforado la chapa, existe riesgo de arco eléctrico (chispas) y la unidad debe reemplazarse por seguridad.
Si el microondas tiene 10 años y presenta óxido perforante, la opción más segura y económica a largo plazo es sustituir el aparato. Los modelos actuales son más eficientes y ofrecen mejor distribución de la energía.