Sí, es práctica común. Los técnicos suelen dejar etiquetas o adhesivos en el interior del panel eléctrico o cerca del evaporador con:
Facilitar el diagnóstico a futuros técnicos (incluyendo segundas opiniones) y crear un historial del equipo. No están pensadas para el propietario, sino para el profesional que abra la unidad años después.
No negativamente. Al contrario, ayuda al nuevo técnico a entender qué se hizo antes y evitar repetir pruebas o cometer errores. La única excepción sería si una nota advierte de un peligro (ej. "cableado defectuoso, no operar"), lo cual es información de seguridad.
Si busca una segunda opinión, no oculte ni retire las etiquetas. Proporcione al nuevo técnico acceso al historial completo.