Lisa vive en un apartamento de un dormitorio. Sus facturas eléctricas subieron hasta $400/mes. La compañía eléctrica confirmó que el medidor funcionaba bien. El gerente descubrió que el termostato estaba roto y no apagaba la climatización; al reemplazarlo, las facturas bajaron a la mitad. Lisa pide un reembolso por el sobrecosto, pero la empresa propietaria (Scott Property Rental) se niega alegando que no es su responsabilidad.
El experto Tim considera que:
Dado que el fallo existía antes de la ocupación y la gestión no lo detectó en revisiones razonables, lo justo es compartir los costes del exceso de consumo durante el período en que el termostato estuvo averiado. Lisa puede:
La carta de la eléctrica diciendo que "nada dentro del edificio cae en el propietario" es genérica; no exime al casero de mantener los equipos de climatización en condiciones.