Una correa incómoda arruina la jornada. Tres claves innegociables.
El peso del equipo (cuerpo + 2-3 objetivos + flash) castiga el hombro. Busca correa **ancha (≥ 5 cm), gruesa (≥ 1 cm), con espuma de alta densidad o gel**.
Bolsas con múltiples compartimentos permiten repartir la carga simétricamente. Evita bolsas donde todo cae al mismo lado.
Debes poder llevar la bolsa a la altura de la cadera (ni rebotando en la pierna ni aplastando el hombro). Correa con deslizador suave y costuras reforzadas. Si la bolsa permite cambiar de hombro (anclajes a ambos lados), mejor.
Prueba la bolsa **cargada** en la tienda 5 min caminando. Tu espalda te lo agradecerá.