Un smartphone con cámara puede ser una cámara de seguridad económica, inalámbrica y fácil de ocultar. Aprovecha su batería integrada (sin cables de alimentación visibles) y su conectividad Wi-Fi/4G. Ideal para vigilar tu hogar cuando estás fuera.
Casi cualquier smartphone con cámara (Android, iOS) sirve. Puedes reutilizar uno viejo de un cajón o comprar uno usado barato (subastas online, mercado de segunda mano). Requisitos: cámara funcional, Wi-Fi, y que encienda.
Descarga una app de vigilancia (ej. AlfredCamera, Manything, IP Webcam, WardenCam, AtHome Camera). La mayoría funcionan en modelo cliente-servidor: el móvil viejo es la "cámara" y tu móvil actual/PC es el "visor". Instala la app en ambos dispositivos, crea cuenta, vincula y configura: detección de movimiento, grabación en nube/local, notificaciones, calidad de vídeo.
Es una solución "low-cost" excelente para vigilancia complementaria, mascotas, niñeras o disuasión básica.