Los tubos de extensión son anillos huecos (sin lentes) que se colocan entre el cuerpo y el objetivo, aumentando la distancia lente-sensor. Esto permite enfocar más cerca y lograr mayor aumento sin degradar la óptica del objetivo.
Principio físico
Cuanto más lejos está el objetivo del sensor, más cerca puede enfocar. El tubo fija esa separación extra. La luz atraviesa el tubo sin alteración óptica.
Ventajas
- Cero pérdida de calidad óptica (sin cristales).
- Más baratos que un objetivo macro dedicado.
- Apilables (ej. 12 mm + 20 mm + 36 mm) para distintos aumentos.
Limitaciones
- Pérdida de enfoque al infinito: el objetivo ya no enfoca lejos; solo sirve para macro/primer plano.
- AF puede fallar: muchos objetivos pierden autofoco con tubos; enfoca en manual (fácil en macro por la amplitud del sujeto en visor).
- Control de diafragma: en objetivos modernos (sin anillo de diafragma) necesitas tubos con contactos eléctricos para que la cámara controle la apertura.
- Pérdida de luz: al alejar el objetivo, la iluminación en el sensor cae (ley del inverso del cuadrado). Revisa histograma y compensa exposición.
- Peso y palanca extra: usa trípode para evitar trepidación.
Son la forma más pura y económica de iniciarse en macro con tus objetivos actuales.