El flash descentrado modela la cara, crea volumen y separa al sujeto del fondo. No hay fórmula única; la práctica es tu mejor maestra.
Mueve el flash alrededor del sujeto (45° lateral, 45° arriba, detrás, debajo…). Haz disparos de prueba y observa en la pantalla: ¿dónde caen las sombras? ¿Qué forma tiene el catchlight en los ojos? Pregunta al modelo qué ángulo le favorece.
Luz de ventana, pared blanca, techo bajo, exterior nocturno… Cada entorno pide una posición distinta. Toma notas de lo que funciona (distancia, ángulo, modificador) para repetirlo.
La posición del flash **hace o rompe** el retrato. Tómate el tiempo para colocarlo bien.