Por qué todo fotógrafo debería llevar un lector de tarjetas en sus salidas
Un lector de tarjetas (USB) es un accesorio barato, diminuto y que te saca de apuros.
Dos situaciones clave
- Mostrar fotos al cliente in situ: conectas el lector al portátil/tablet y enseñas los RAW o JPG a máxima calidad sin depender de la pantalla de la cámara.
- Quedarte sin espacio a mitad de sesión: descargas las fotos al portátil/SSD externo, liberas la tarjeta y sigues disparando. Borrar en la cámara es lento y arriesgado.
Ventajas extra
- No necesitas cables propietarios ni instalar drivers.
- Funciona en cualquier ordenador moderno.
- Algunos portátiles ya llevan ranura SD; si no, un lector USB cuesta < 10 €.
Llévalo siempre en la bolsa; pesa gramos y te da autonomía total.