Muchos fotógrafos desprecian el ISO automático, pero es una herramienta valiosa cuando la luz varía rápido (interior/exterior, sol/sombra).
Con Auto ISO activado, la cámara mantiene la ISO más baja posible sin que la velocidad de obturación caiga por debajo de un límite seguro (evitando trepidación). Si la luz baja, sube la ISO justo lo necesario. En muchas réflex puedes personalizar: velocidad mínima de obturación (ej. 1/60 s) e ISO máximo permitido.
En una cascada, si quieres seda en el agua, fija ISO 100 y velocidad lenta (ej. 1/4 s). Auto ISO habría subido la ISO para dar 1/60 s, congelando el agua. Control manual = intención creativa.
En resumen: Auto ISO es excelente para reportaje, eventos, calle y situaciones cambiantes donde prima la velocidad de reacción. Para creatividad controlada (larga exposición, alta velocidad), tú mandas.