La lluvia no tiene por qué parar tu sesión. Con sellado mejorado y accesorios adecuados, puedes trabajar mojado y proteger el equipo.
- Bolsas de plástico: cubren cámara y mochila si no tienes funda impermeable dedicada.
- Paraguas sujeto: mete el mango entre espalda y mochila o usa abrazadera para trípode; deja manos libres.
- Parasol (lens hood): imprescindible para evitar gotas en el elemento frontal.
- Ropa impermeable: chaqueta, pantalones y calzado secos alargan tu tiempo de disparo.
- Sube el ISO: si no tienes objetivo luminoso (f/2.8 o más), trabaja a ISO 400+ para mantener velocidades seguras.
- Monopié: más rápido de montar que trípode y da estabilidad extra bajo la lluvia.
Con estos recursos, la lluvia se convierte en aliada: reflejos, gotas, atmósfera única.