Una mala composición arruina cualquier imagen, por muy bien expuesta o nítida que sea. Aplica estos 6 principios y notarás la diferencia.
- Horizonte recto: usa nivel electrónico, burbuja en zapata o rejilla en LCD. Ahorra recortes posteriores.
- Revisa los bordes: los visores no siempre cubren 100%; comprueba en LCD tras disparar y recorta elementos intrusos.
- Números impares (3, 5…): tres sujetos, colores o tonos equilibran mejor en un marco rectangular; dejan un centro con espacio a ambos lados.
- Descentra el sujeto (regla de los tercios): sitúa el foco de interés en intersecciones o líneas de la cuadrícula 3×3.
- Usa líneas con intención: verticales = fuerza; horizontales = calma; diagonales = dinamismo y acción.
- Dispara en ráfaga: aunque el sujeto sea estático, sutiles cambios de luz o expresión crean el "momento perfecto". Elige el mejor fotograma después.
La composición se entrena; haz de estos hábitos tu rutina.