El monopié es el compromiso ideal: estabilidad para velocidades lentas y movilidad para seguir acción. Clave: tu cuerpo forma parte del monopié.
- Montaje: objetivo ligero → directo a cámara; tele pesado → anilla de trípode del objetivo para equilibrio.
- Postura: un pie adelantado (izquierdo si diestro), peso equilibrado, busca comodidad natural.
- Altura: extiende hasta que visor quede a altura de ojos; pie del monopié junto al pie principal. Si no llega, inclínate ligeramente.
- Giro fluido: rota el cuerpo (caderas) sin mover pies; cubre zona de acción sin desequilibrarte.
Prueba distintas posiciones de pies y ángulo del monopié según terreno, pendiente y objetivo. Un monopié bien usado da 2-3 pasos de estabilidad extra frente a mano alzada.